martes, 26 de mayo de 2015

LEO EN TU INTERIOR





                                                 
                                                      



"Si a veces me pregunto ¿quien soy?, el eco me trae siempre la misma respuesta con una voz claramente reconocible".


 Yo leo en tu interior, me adentro en tu intimidad a través del túnel de tus ojos, llegando a desembarcar en tu intrincado mundo,  donde habitan tus neuronas, donde bullen tus pensamientos, donde la actividad se vuelve frenética, electrizante y sobrecogedora. Miro a mí alrededor y mis ojos se expanden como girasoles saludando al sol, asombrados e incrédulos  ante el grandioso espectáculo que ante ellos se descubre.
Ahora comprendo cuan diferentes son los actos, las vidas, las personas, ahora veo claro donde reside la  fuente de la diversidad, la profundidad del alma de neuronas y neurotransmisores, el nuevo mundo y el viejo mundo abrazados y al unísono. Un nuevo mundo moderno, pragmático, calculador y pensante y un viejo hemisferio amigo, impetuoso, voluntarioso y fiel, siempre alerta y siempre emocional y emocionado hasta la médula.   
Poderoso mecanismo ordenador de nuestra vida, fruto de cáscara dura y de exquisita semilla ondulada, maleable y moldeada por la experiencia. Energía que  compone conexiones interminables, maravillosas y poderosas que encienden una red mágica que ilumina nuestra razón y nuestras emociones, provocando el acercamiento entre neuronas que se saludan y se dan la mano, una tras otra, en cadena llevando su mensaje vertiginoso puntualmente a su cita.
 Red de caminos bordeados de flores, veo millones de autopistas infinitamente transitadas, repitiendo actos una y otra vez que nos hacen el trayecto mucho más cómodo y seguro. Siempre da miedo un camino nuevo, menos pateado e iluminado, que igualmente, con el tiempo, con el ir y venir, con su uso, se convertirá en autopista, autopista sin peaje y sin límite, incansables mensajeras de ilusiones, emociones, alertas, inhibiciones, inquietudes  y excitaciones, un mundo rico en experiencias y pasiones, un mundo lleno de vida.
Puedes quedar quieto, bajar los brazos y la mirada, bloquear tus pensamientos y renegar de todo, que ni siquiera el sueño más profundo cesará su alegre chisporroteo, pues mientras haya vida y los sentidos atrapen risas o lamentos no habrá fuerza capaz de parar su continuo parloteo.

2 comentarios:

diego dijo...

¿Dónde están los límites? A muchos, esas autopistas que la ciencia descubre cada día les conducen a dios. A mí me alejan de él. Un abrazo, paisano :)

Framboise dijo...

Autopistas, carreteras segundarias, iluminación, velocidad y tráfico... Y senderitos ocultos también donde transita la magia de este mapa que nos hace a todos distintos y apasionantes.
Un abrazo, tetealca.