martes, 15 de noviembre de 2011

TOCA DAR LA CARA



Voy a dar la cara. Ya está bien. La verdad es que la foto de Alfred Hitchcock de perfil ha estado bien para una primera etapa de timidez en la cual el anonimato me parecía más seguro, etapa que ha durado más de dos años.
La verdad es que era una situación en la cual me sentía incomodo. Pues aunque es verdad que soy un poco tímido, también lo es, el que me gusta dar la cara y mirar a los ojos cuando hablo o me comunico con alguien. Y por otro lado, me gusta que me conozcan tal y como soy, porque no soy, ni pretendo ser una persona enrevesada y cambiante, a pesar de que soy Géminis, sino todo lo contrario, intento y alardeo de que la persona que me conoció hace diez años, pueda decir que sigo siendo la misma persona que era entonces.
Bueno, que os presento a tetealca y esta es su imagen, aunque lo cierto es que no suele usarse mucho la propia imagen entre los blogeros.

jueves, 3 de noviembre de 2011

CONSIDERACIONES SOBRE LA LECTURA



Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él.
NICOLAS DE AVELLANEDA




Que la lectura relaja, entretiene, que es una actividad agradable y como tal genera endorfinas, que enriquece nuestra cultura y amplía nuestros conocimientos, a la vez que despliega un abanico de temas disponibles para hablar y opinar, posibilita las relaciones interpersonales y la comunicación, además de ser un buen regalo que no pasa de moda, eso ya lo sabemos.
Todo esto está muy bien, pero que hacemos para que nuestros hijos lean, adquieran ese hábito saludable de leer. La realidad es que los niños y adolescentes no suelen tener entre sus actividades preferidas, la lectura. Quizás se requiera un sistema nervioso más maduro para apreciar los beneficios de la lectura.
Yo recuerdo que en esa etapa de mi vida no me gustaba nada leer. Era como si me pusieran una camisa de fuerza que me impidiera moverme libremente. Algo me bullía por dentro que no me dejaba concentrarme. Cualquier persona que manifestara que era capaz de leer más de una hora seguida me parecía extraterrestre y no podía entender lo de irse a una isla desierta y llevarse entre los tres objetos elegidos un libro. Para resumir, ni siquiera estudiaba por no leer. Es paradójico que ahora la lectura sea mi mayor afición y de los tres objetos a elegir para llevar a una isla desierta me sobren dos, sólo con el libro me sentiría feliz.
La lectura, como casi todo en la vida, es un hábito que se adquiere. Se puede aprender a disfrutar con la lectura, a amar la lectura. Pero para ello se debe antes propiciar el acto de leer, se debe impulsar y motivar al niño a que lea y sobre todo a que repita ese acto las veces que sean suficientes para que pueda comprobar por si mismo esos beneficios antes mencionados.
Los padres debemos empezar por dar ejemplo de ello. Porque el niño, no sólo por el hecho de recibir el mensaje, el consejo por parte de sus padres: - niño debes leer, que leer es muy bueno, adquieres vocabulario, cultura general y relaja -, va a ser suficiente para propiciar un cambio en su conducta. Aún reconociendo la evidencia de esas virtudes enumeradas por sus padres en sus consejos. Es más, aunque se lo repitiéramos constantemente, en la mayoría de los casos, no servirá de nada para cambiar la conducta y que leyese más.
“El conocimiento o la comprensión intelectual de una determinada situación o competencia, constituye un proceso umbral; necesario, tal vez, para el aprendizaje de una nueva conducta, pero insuficiente para propiciar un cambio duradero. El cambio profundo requiere la reestructuración de nuestros hábitos intelectuales, emocionales y de conducta más arraigados “.
Se debe observar y aprender, para más tarde practicar y practicar, a la vez que le reconocemos, a nivel cognitivo, sus valores. Y lo cierto es que los padres no solemos dar mucho ejemplo en eso de leer.
Es un hábito que se debe enseñar desde joven, pero a la vez debe ser incentivado y reforzado. No como antes, que lo normal es que fuera un acto injustamente asociado a una hostia. También es importante que el contenido siempre vaya en consonancia con la edad del niño y de sus gustos, no de los gustos de los padres.
Si esto no sucede así, también cabe la posibilidad de que más tarde, si tienes la suerte de que en unas vacaciones aburridas, un viaje o una enfermedad, te regalen un buen libro, puede ser que sea suficiente para engancharte. Pues eso sí, la lectura es un vicio altamente adictivo, por suerte.

martes, 11 de octubre de 2011

PURA IMAGINACION



Cuando miro concentrado los contornos de las nubes, las copas de los árboles, el perfil de las montañas, e incluso otros no tan nobles y poéticos, como las manchas en cualquier tipo de superficie, los posos del café en las paredes de vaso, la mancha dejada por la humedad en la pared cuando hay un recale, las formas en el terrazo en el suelo del cuarto de baño. No puedo evitar que mi mente juegue con ello formando espectrales caras, grandes pájaros y otros animales casi mitológicos.

Estas fantasías de mi mente me parecen de una realidad ilusionante. Por un momento esa imagen es clara, para después cambiar a otra que pronto adquiere la misma veracidad que la anterior.

Son efímeras, pues nunca sabes el tiempo que durarán en tu mente. Igual que vienen, se van y dejan paso a otra idea, a otra forma que la mente elabora y proyecta sobre ese original lienzo que inspira a nuestra imaginación.

Sean fantasmas mentales, espectros cognitivos, percepciones visuales, apariciones espirituales o duendes cerebrales, sean lo que sean, seguro que tienen mucho que ver con nuestras vivencias, nuestros sueños o nuestros propios miedos, pero son parte de nosotros mismos y en ese momento son únicas e incomparables, la lástima es que no podamos imprimirlas y dejar constancia de ese instante mental.

lunes, 25 de julio de 2011

A TRAVÉS DE MI VENTANA



Desde mi ventana puedo ver mi mundo, a veces concreto, a veces abstracto. Puedo ver escenas que van pasando, escenas que a veces comprendo y a veces, simplemente, acepto.
Desde mi ventana a veces la vida transcurre lenta y otras veces vertiginosa, en ocasiones me hace sufrir como nunca he sufrido y en otras me colma de felicidad, hay momentos en que se llena de colorido, mientras que en otros se torna oscura.
Quisiera poder controlar las sensaciones que me llegan a través de mi ventana, quisiera poder gestionar su contenido, enriquecerme con aquellas que iluminan mi consciencia y reducir aquellas que empobrecen mi alma.
Todo pasa a través de mi ventana para convertirse, de una vez, en razón o sin razón, todo se licua y se disuelve formando el néctar divino del entendimiento, un néctar que después paladeamos largamente como paladeamos la vida.
Mi ventana muestra orgullosa su gran virtud, su subjetividad, aquella que por encima de todo le hace ser única en el mundo, irremplazable e irrepetible.
A veces el mundo a través de ella se ve con claridad y fluyen las ideas y decisiones. A veces el cristal de mi ventana se empaña embotando nuestros sentidos y envolviéndonos en un mundo nebuloso y espeso. Y en ocasiones mi ventana se cierra por completo produciendo una total opacidad del entendimiento.

miércoles, 13 de julio de 2011

DONDE LOS SUEÑOS SE ESCONDEN



En el lugar donde los sueños se esconden, no hay edad, ni condición social, ni estatus económico, ni raza, ni razón. Es un lugar recóndito, inexplorado y fantástico, donde reinan las emociones verdaderas, donde la verdad no existe, donde se confunde la realidad. Es allí donde nuestros miedos toman rienda suelta, donde nuestros anhelos y deseos se realizan sin pudor y donde nuestra alma se alimenta de pureza.
Al lugar donde se esconden los sueños, nadie ha logrado llegar, aunque así lo crean, pero muchas consciencias se han roto intentando llegar, se han perdido por el camino y continúan vagando por sus inmensos laberintos de fantasías delirantes y alucinaciones.
Al lugar donde se esconden los sueños quiero llegar, descubrir sus secretos y volver para poder contar lo vivido, para después retornar y morir.

lunes, 4 de julio de 2011

LA VIDA ES PARA QUERERLA



No quisiera querer no queriendo,

no queriendo querer seguir viviendo,

pues la vida merece quererla,

queriendo vivirla como quisiera.

Si tuviera que volver a querer,

querría una vez más la vida,

pues la vida si la vives queriendo,

puedes disfrutar queriendo vivirla.

lunes, 1 de febrero de 2010

CAPACIDAD DE DISFRUTAR


La vida tiene momentos malos y momentos buenos y así debe de ser, pienso yo, porque creo que aunque se pase mal, también se aprende de los momentos malos, entre otras cosas se aprende, que no es poco, a valorar esos momentos buenos que la vida nos concede.
Sin embargo, como es normal, a nadie le apetece pasar por esos momentos malos y cuando por cualquier circunstancia hay que pasar por ellos, pues se suelen vivir con mucha angustia y displacer, dependiendo, claro está, de las diferencias individuales, o sea, dependiendo de cada persona, de su forma o habilidad para enfrentar los problemas.
Hay personas que ante los problemas y contratiempos, se vienen abajo, se hunden y entran en una espiral negativa que hace que todo pierda su valor, que nada interese. Todo aquello que antes nos gustaba y nos hacía disfrutar, ahora pierde de pronto esa capacidad y todo se torna tedioso, nada es capaz de despertar nuestra curiosidad e interés y si en algún momento y si esporádicamente llegamos a disfrutar de ello, la falta de voluntad acaba con tal iniciativa.
De los momentos buenos, no hay ni que hablar, todo el mundo sabe encajarlos, excepto algunas personas agoreras y mal pensadas que no disfrutan de ellos pensando que el que las cosas vayan bien es señal de que pronto cambiarán para ir mal, o sea, como si de un calendario maldito se tratara que de alguna manera controlase el que a un momento bueno siguiera uno malo y viceversa y así en delante de forma inexorable y mecánica.
Pero lo normal y lógico es que los momentos buenos que la vida nos depara los encajemos bien y no pensemos en lo malo que ha de venir.
En esos momentos buenos, parece que todo tiene un sentido, que no es otro que el que nosotros los disfrutemos, nuestro ánimo es expansivo y disfrutamos el momento presente sin pensar en penas futuras. Se nos hace difícil pensar en negativo y si nos obligáramos a hacerlo, rápidamente surgirían en la mente cantidad de argumentos y razones que echarían por tierra esos pensamientos negativos. El mundo parece de otro color, más brillante, más luminoso, todo se ve con más claridad y todo nos interesa, o por lo menos, todo aquello que siempre nos ha interesado, y gozamos de la voluntad necesaria para llevarlo a cabo.
Y cual es la diferencia entre una situación y otra?, entre un estado de ánimo y otro, entre la luz y la oscuridad. Pues la diferencia es la capacidad de disfrutar de la vida, que significa la capacidad de disfrutar de pequeñas cosas, pequeñas pero importantes como el despertar por la mañana y ver la cara somnolienta de tu hijo, disfrutar de un día nublado igual que de un día de sol, el olor a café por la mañana, a ozono cuando llueve, disfrutar de un plato de lentejas, o de tu trabajo, también de los momentos de ocio, de mirar al cielo y ver las estrellas, de andar por el campo y hasta tener la capacidad de disfrutar de comerte una pizza, ponerte un supositorio, reír por nada, llorar por algo, ponerte el pijama o sentarte en el suelo. Grandes cosas, pero también pequeñas cosas, actos insignificantes pero que mantienen viva esa actitud de disfrutar de la vida y en esa empresa o finalidad cualquier acto es importante, porque precisamente esa falta de capacidad de disfrute de esas cosas de la vida es lo que nos aboca a ese pozo de desinterés y desánimo que al principio hemos comentado, y por el contrario, el esforzarnos en mantener viva esa capacidad de disfrute, nos lleva directamente al estado de ánimo contrario que es nuestra propia felicidad.